En autos la consulta no es la venta: es alguien que arranca a comparar precio, financiación y entrega, y esa decisión se juega en el salón y en el test drive, no en el chat. Una concesionaria vende poquitas unidades por mes pero cada una vale mucha plata. No necesitás que te llegue todo el barrio, necesitás que te escriba la gente que de verdad está por comprar un auto y puede pagarlo o financiarlo. Ese es el trabajo: separar al que está mirando fotos del que ya tiene la plata de la seña o el usado para entregar.

Nosotros armamos y manejamos la pauta en Meta e Instagram y las búsquedas en Google para que esas consultas entren a tu WhatsApp o al del vendedor. Todo va a nombre de tu concesionaria: la cuenta publicitaria, la fan page, el pixel. Nosotros entramos como socios que operan la cuenta. La pauta la pagás con tu tarjeta, aparte de nuestro honorario, y trabajamos mes a mes, sin contrato de permanencia.

El que compra un auto no decide en un scroll, decide comparando durante semanas

Comprar un auto es de las decisiones de plata más grandes que toma una familia argentina después de la casa. Nadie ve un reel y va y firma. La persona compara tres o cuatro concesionarias, mira el mismo modelo en varios lados, pregunta cuánto le toman el usado, cuánta cuota le queda y en cuánto tiempo se lo entregan. El ciclo es de semanas, a veces de meses si está esperando el aguinaldo, vender algo o que le salga un crédito.

Por eso en autos la primera consulta casi nunca es 'lo quiero'. Es 'cuánto sale', 'lo financian', 'qué me dan por mi Gol'. Ahí se define todo. La concesionaria que contesta rápido, con el precio y la financiación clara, y que le ofrece pasar a verlo o a probarlo, es la que se lleva la venta. La que tarda dos días en responder pierde contra la de al lado, aunque tenga mejor precio.

El video del auto y la oferta clara le ganan a la placa linda

En autos el creativo que trae consultas es el que muestra el auto de verdad y pone la oferta adelante. Un video corto dando la vuelta al vehículo, mostrando el interior, el baúl, arrancando el motor, hace más que la foto de catálogo más prolija. La gente quiere ver el auto, no un render. Y arriba de eso, el gancho concreto: el modelo, el precio o la cuota, la financiación o el plan, y qué tienen que hacer para consultar.

Lo que casi no trae consultas es la placa institucional de marca, el 'somos líderes hace 20 años', el logo con una frase linda. Eso no lo para a nadie. Al comprador de autos lo para una oferta puntual sobre un modelo puntual: la pick-up que anda buscando, el auto familiar con cuota fija, el usado con pocos kilómetros y precio de contado. Cuanto más específico el auto y más clara la plata, más califica la consulta que entra.

La consulta de un auto sale más cara, y con el ticket que tiene se banca de sobra

Una consulta de alguien interesado en comprar un auto sale bastante más que una consulta de un rubro de ticket chico. Es lógico: hay muchas concesionarias peleando por el mismo comprador y la plata en juego es mucha, así que el clic sale más caro. Pero cuando el margen de una sola unidad vendida te paga la pauta de todo el mes con lo puesto, la cuenta cierra fácil.

No mires el costo por consulta suelto, mirá la película completa: cuántas consultas entraron, cuántas pasaron al salón, cuántas hicieron test drive y cuántas terminaron en venta. Una concesionaria puede necesitar veinte o treinta consultas para cerrar una venta, y aún así estar ganando muy bien, porque el ticket es enorme. El trabajo nuestro es bajar ese número: que de cada consulta se saque más, contestando rápido y llevando a la gente al salón.

Juntar consultas y contestarlas tarde, o no llevarlas al salón

El error más caro en una concesionaria no es la pauta, es lo que pasa después de la consulta. Entra un mensaje de alguien preguntando por una pick-up, y le contestan a las tres horas, o al otro día, o le tiran un precio seco sin invitarlo a pasar. Para cuando responden, esa persona ya arregló para ir a ver otro auto en otro lado. La consulta la pagaste igual, pero la venta se la llevó el que atendió primero.

El otro error es tratar la consulta como si fuera la venta. El chat no vende el auto, el salón y el test drive venden el auto. Todo lo que hace la consulta bien laburada es conseguir el objetivo real: que la persona venga, se suba, lo maneje y hable de la financiación cara a cara. La concesionaria que usa el WhatsApp solo para tirar precios y no para agendar la visita, deja plata arriba de la mesa todos los días. Por eso, además de traerte las consultas, te ayudamos a ordenar cómo se contestan y cómo se empuja al comprador hacia el salón.

Consultas al WhatsApp, todo a tu nombre, y honestidad con los tiempos

Trabajamos la concesionaria con la mira puesta en una sola cosa: que entren consultas de compradores reales y que el vendedor las pueda cerrar. Armamos la pauta en Meta e Instagram y las campañas de búsqueda en Google para los modelos que más te interesa mover, con el video del auto y la oferta clara, y todo va derecho al WhatsApp.

Las cuentas son tuyas: la cuenta publicitaria, la fan page, el pixel, todo a nombre de tu concesionaria. Nosotros entramos como socios que operan. La pauta la pagás vos, con tu tarjeta, aparte de nuestro honorario. Y somos honestos con los tiempos: las primeras consultas pueden empezar a entrar en los primeros días, pero que el canal sea predecible, con un costo por consulta estable y un ritmo que puedas planificar, lleva dos o tres meses de ajuste. En autos hay estacionalidad, meses fuertes y meses flojos, y precios que se mueven. Nada de magia, ajuste mes a mes con los números adelante.

Preguntas frecuentes

Cuánto sale traer una consulta de alguien que quiere comprar un auto?

Más que en rubros de ticket chico, porque hay mucha concesionaria compitiendo por el mismo comprador y la plata en juego es alta. Pero con el margen de una sola unidad vendida se paga la pauta de todo el mes de sobra. El número exacto depende del modelo, la zona y la competencia, y lo vas viendo mes a mes. Lo importante no es el costo por consulta suelto, sino cuántas de esas consultas terminan en el salón y en venta.

Meta o Google, qué me conviene para la concesionaria?

Los dos hacen cosas distintas y lo ideal es combinarlos. Meta e Instagram son para mostrar el auto y despertar la consulta con video y ofertas: le aparece a gente que quizá no te estaba buscando pero está en zona de comprar. Google es para el que ya salió a buscar y escribe el modelo o 'concesionaria en tu ciudad': ahí la intención de compra es más alta. En autos usados Meta suele rendir muy bien por las fotos reales; en 0km con financiación, Google capta al que ya decidió el modelo.

En cuánto tiempo empiezo a ver consultas?

Las primeras consultas suelen empezar a entrar en los primeros días de tener la pauta al aire. Lo que lleva más es que el canal se vuelva predecible: un costo por consulta estable y un ritmo que puedas planificar. Eso son dos o tres meses de ajuste. Además el rubro tiene meses fuertes y meses flojos, así que hay que leer la estacionalidad y no medir por una semana suelta.

Sirve para vender usados o solo para 0km?

Para los dos, con creativos distintos. En el 0km pesan la financiación, el plan de ahorro y la fecha de entrega, y funciona la oferta clara con la cuota adelante. En el usado pesan las fotos reales del auto, los kilómetros, el año y la confianza, y la toma del usado como parte de pago es un gancho enorme para arrancar la consulta. Muchas concesionarias mueven las dos cosas y las trabajamos por separado.

Las cuentas quedan a nombre mío o de ustedes?

Siempre a nombre de tu concesionaria: la cuenta publicitaria, la fan page, el pixel, todo tuyo. Nosotros entramos como socios que operan la cuenta. La pauta la pagás vos con tu tarjeta, aparte de nuestro honorario, y trabajamos mes a mes sin contrato de permanencia. Si un día te querés ir, te quedás con todo: las cuentas, el pixel con su historial y los datos.