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Números del negocio · 14 de abril, 2026 · 8 min de lectura
El flujo de caja proyectado anticipa cuándo va a necesitar capital y cuándo puede reinvertir. Le mostramos cómo armarlo en 5 pasos concretos.

Una PyME puede ser rentable en el papel y fundirse igual. Suena contradictorio, pero pasa todo el tiempo en Argentina: empresas que venden bien, que tienen margen, que crecen, y que un dia no pueden pagar los sueldos. La razón es casi siempre la misma: no tenian un flujo de caja proyectado. No sabian que la plata que les iba a entrar no llegaba a tiempo para cubrir lo que tenian que pagar.
El flujo de caja proyectado es la herramienta que le permite anticipar esos desfases y tomar decisiones antes de que el problema explote. En este artículo le mostramos como armar el suyo en 5 pasos, con un enfoque practico pensado para PyMEs argentinas.
El flujo de caja proyectado es una estimación de todas las entradas y salidas de dinero que va a tener su empresa en un periodo futuro, generalmente las próximas 4, 8 o 12 semanas. A diferencia del estado de resultados (que le dice si es rentable), el flujo de caja le dice si va a tener plata en el momento exacto que la necesita.
La diferencia es crucial. Puede tener un mes record de facturación, pero si la mayor parte de esa facturación la cobra en 30, 60 y 90 dias, y sus proveedores y sueldos los paga hoy, tiene un problema de liquidez. En Argentina, donde los plazos de cobro suelen ser más largos que los de pago y el costo del financiamiento es altisimo, este desfase puede ser terminal.
Si todavia no tiene un estado de resultados mensual, le recomendamos empezar por ahí. El flujo de caja complementa al estado de resultados: uno mide rentabilidad, el otro mide liquidez. Necesita los dos.
El primer paso no es anotar cuánto vende sino cuando cobra. Para cada fuente de ingreso de su negocio, necesita saber el plazo real entre que factura y que la plata esta disponible en su cuenta:
Arme una lista con cada canal de venta, el volumen mensual aproximado y el plazo real de cobro. Ese es el mapa de sus ingresos. La diferencia entre lo que factura y lo que efectivamente cobra en el mismo periodo es el desfase financiero. En muchos comercios, solo entre el 60% y el 70% de la facturación mensual esta realmente disponible en ese mismo mes. El resto llega después, pero los pagos no esperan.
Ahora haga lo mismo con los pagos. Anote cada salida de dinero y la fecha exacta (o semana) en que se debita o vence:
El objetivo es tener un calendario de pagos semana a semana. Distribuya cada pago en la semana que corresponde: sueldos y alquiler en la primera semana, cargas sociales y proveedores en la segunda, impuestos y servicios en la tercera, y el resto en la cuarta. Esto le va a mostrar que las salidas no son uniformes: la primera quincena suele concentrar la mayor parte de los pagos.
Acá es donde se ve la realidad. Cuando cruza los cobros y pagos semana a semana, es muy comun que un negocio rentable en el papel tenga caja negativa durante varias semanas del mes. Los pagos grandes (sueldos, alquiler, cargas sociales) se concentran en la primera quincena, mientras que los cobros llegan de forma más distribuida. Si no previo este desfase, va a tener que recurrir a financiamiento de emergencia (descubierto bancario, adelanto de tarjetas con tasas muy altas) que le puede comer toda la ganancia.
Si lo hubiera proyectado con anticipación, podria haber negociado con un proveedor para pagar 15 dias después, o haber pedido a un cliente que pague con transferencia en vez de cuotas, o simplemente haber conseguido una linea de crédito con una tasa razonable antes de necesitarla.
El capital de trabajo es la plata que necesita tener disponible para operar mientras espera cobrar lo que le deben. El capital de trabajo necesario se determina por el máximo desfase acumulado entre cobros y pagos durante el mes.
Capital de Trabajo Necesario = Máximo desfase acumulado entre cobros y pagos
En la práctica, le recomendamos agregar un colchon del 15-20% sobre ese número para imprevistos. Ese es el capital de trabajo mínimo con el que deberia arrancar cada mes.
Si no tiene ese capital, tiene tres opciones: acelerar los cobros (ofrecer descuento por pago contado, reducir cuotas sin interes), estirar los pagos (renegociar plazos con proveedores) o conseguir financiamiento externo (pero antes de necesitarlo, no cuando ya esta ahogado).
Un flujo de caja proyectado que no se actualiza es un ejercicio academico. En Argentina, donde las condiciones cambian semana a semana, necesita revisar su proyección como mínimo una vez por semana. El proceso es sencillo:
Este proceso no requiere software sofisticado. Una planilla bien armada es suficiente. Lo que requiere es disciplina y un compromiso con la gestión financiera real del negocio.
En nuestra experiencia con el servicio de contabilidad de gestión, estos son los errores que más vemos:
Hay una paradoja que muchos dueños de PyMEs descubren demasiado tarde: crecer puede generar una crisis de caja. Si duplica sus ventas, necesita comprar más mercaderia, contratar más gente, ampliar su capacidad. Todo eso se paga antes de cobrar las ventas nuevas.
Si su facturación crece significativamente de un mes al otro, su capital de trabajo necesario crece en proporción. Necesita comprar más mercaderia, contratar más gente, ampliar su capacidad. Todo eso se paga antes de cobrar las ventas nuevas. Si no tiene ese capital adicional, el crecimiento se frena o lo obliga a financiarse con tasas altas que erosionan su rentabilidad.
El flujo de caja proyectado es la unica herramienta que le permite planificar el crecimiento sin que ese crecimiento lo deje sin liquidez. Armamos junto a usted esta proyección para que cada decisión de expansión este respaldada por números.
En una consulta de 30 minutos revisamos juntos su estructura de cobros y pagos, identificamos los desfases y le mostramos como proyectar su liquidez semana a semana.